Archivo mensual: febrero 2011

EL CINE DESDE WALTER BENJAMIN

Walter Benjamin es un resplandor ineludible en la crítica cultural del siglo xx. Pensó desde un singular sitio de encuentro de la teología de raíz judaica y el marxismo. Convirtió a París y la poesía de Baudelaire en metáfora de la modernidad estética; meditó profundamente en la nervadura secreta de la historia en su ensayo Tesis de filosofía de la historia; recuperó la visión infantil del mundo. Y también pensó en la realidad del arte en La obra de arte en la época de la reproductibilidad técnica. Aquí Benjamin despliega su célebre noción de aura. El arte inicial, el oriundo de las culturas arcaicas, se manifestó imbuido de un aura, de un fulgor lejano, único, irrepetible. La obra en lo moderno, en cambio, se distingue por su reproductibilidad. De un original surgen inacabables copias. La obra no conserva la distinción de un aquí y ahora únicos. Esta transformación empobrece la extrañeza y singularidad del arte. Pero, a un mismo tiempo, genera nuevas condiciones para el poder revelador de lo otro, para la revelación de una sensibilidad y conciencia aún no experimentadas. Este es el caso del cine. Según Benjamin el cine amplia el poder perceptivo del ojo. La imagen cinematográfica revela un inconciente visual. Habitualmente no percibimos numerosos perfiles y ángulos de los objetos y de los seres. Los primeros planos nos restituyen ese universo físico no percibido.

EFECTOS COLATERALES DE LA MODA FACEBOOK

 


 Por: Milton Zambrano Pérez

 Internet ha producido una revolución pacífica planetaria. Mejoró la comunicación de las personas situadas bien lejos entre sí. Cambió los ritmos de vida de casi todas las edades, creando nuevas adicciones pero también novísimas redes virtuosas.

Ha ayudado a ampliar la difusión de los conocimientos científicos de toda índole, democratizando el acceso a la información que circula en forma de libros, revistas o periódicos. Los blogs permitieron el surgimiento público de un grupo de gentes que opinan a favor o en contra de tal o cual gobierno o tema, acrecentando como nunca antes la base popular de la discusión de ideas. Sigue leyendo

EL CUMPLEAÑOS DE UN VOYEURISTA

 

 

Al principio fue el voyeur quien dijo hágase la luz y la luz se hizo, y de la luz surgió una de las manifestaciones artísticas mas complejas del siglo veinte: el Cine. Gracias a los primeros voyeuristas como los hermanos Lumiere, Melies, Edison, Porter, Griffith, Eisenstein y muchos más, hoy podemos percibir, sentir y escuchar voces e imágenes que han desfilado a lo largo de estos cien años de historia pasada, presente y futura de la imagen cinematográfica; porque esta no solo se narra en presente, también pude conjugarse en todos los tiempos convirtiéndose de esta forma en instantes de eternidad. Rodolfo Valentino, Lilian Gish, Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Ava Gardner, Greta Garbo, Anita Egberg, Mónica Vitti, James Deán, Robert de Niro y Al Pacino, ejemplos de una lista interminable de quienes han dejado su huella en extensos fotogramas para dar paso a la leyenda y su transito a la inmortalidad. Gracias al Voyeur o en el mejor de los casos a los voyeuristas viejos y nuevos, hemos descubierto una gama infinita de universos y realidades rarificadas, insólitas, contrastastadas y paradójicas como la vida misma, o historias simplistas para el puro divertimento. Así mismo, somos conocedores de la primera manifestación erótico-afectiva: El beso, ese contacto prolongado y febril que se compartió con la novia de turno al despuntar los fragores pubériles, gracias a la complicidad de la función vespertina, mientras en la pantalla una simpática niña de doce años (Tatum O¨Neal) acompañaba a su padre (Ryan O¨Neal) por un camino largo y polvoriento en plena depresión americana, en una cinta con un nombre sugestivo y poético: Luna de Papel. Sigue leyendo